Economía

Neoliberalismo, bienestar social y altruismo: Estudios en juegos de bien público y la ceguera de las ciencias sociales.

ciegoExiste cierta tendencia general desde las llamadas ciencias sociales a mirar con recelo a las llamadas ciencias naturales, argumentando que las últimas tienden a desestimar sus logros y que han posicionado en el mundo científico sus métodos como los únicamente válidos y útiles, los que a la vez suponen juegos de poder sobre el conocimiento y supuestas intolerancias contra otras formas del saber. Esta apreciación la he experienciado en distintos contextos académicos debido a mi constante paseo por ambos mundos (lectura de estudios de toma de decisiones y ciencias políticas). De esta forma me propongo en esta revisión ejemplificar a través del análisis de los principios de la economía neoliberal, la inutilidad y caducidad de este recelo, y demostrar como esta intolerancia (paradojalmente enarbolada en nombre de la tolerancia de conocimiento) ha cegado a las disciplinas sociales de importantes contribuciones desde el otro lado.

La idea de libertad económica tiene su base en las ideas emergidas durante los siglos XVII y XVIII en Gran Bretaña respecto de la naturaleza humana, vale decir aspectos intrínsecos a las personas que explicaban y servían como base para la creación de modelos ideales de sociedad. Adam Smith fue uno de los más importantes contribuyentes y sus principios económicos fueron los fundadores del ideal social del libre de mercado. Para Smith el problema fundamental de la política económica de los países de la época era la distribución eficiente de recursos y bienes, aspecto que se solucionaría dejando actuar libremente a una de las condiciones naturales de los seres humanos: el egoísmo. De esta manera la coreografía social que Smith vislumbró fue que cada ser humano actuando en concordancia con su naturaleza egoísta, definido esto como la orientación a maximizar las utilidades con los menores costos posibles, formaría un equilibrio económico y social, en el cual básicamente se distribuirían óptimamente los recursos dentro de la sociedad por medio de la oferta y la demanda y su influencia sobre la regulación de los precios de los bienes. Así en este juego entonces se requerirá la menor intervención posible del poder centralizado para dejar que este equilibrio coreográfico, a través de su mano invisible, haga su trabajo y se logre la eficaz distribución de recursos. Continue Reading »

Economía
Evolución
Política
por Claudio Lavin

Comments (7)

Permalink

Neuroeconomía de la crisis: el ataque subterraneo del pleistoceno

Soy de la idea, como varios, de que el comunismo se cayó porque no estamos construidos para funcionar en un sistema socialista (en términos del modelo soviético); a menos que se monte un aparato de propaganda suficientemente invasivo y se confisquen suficientes libertades individuales como para acallar la tendencia natural a “ser halcón” cuando todos (menos los cerdos orwellianos) “son palomas”…. Y ahora resulta evidente que tampoco andamos bien con el liberalismo miltoniano por una razón abordada repetidamente en esta bitácora: supone la racionalidad, temporal y situacionalmente descontextualizada, de los involucrados en las transacciones económicas.

No conozco ni facilmente podría entender todo el mecanismo que desencadenó los efectos financieros que ahora se conoce como crisis de las hipotecas subprime, pero puedo advertir tres cosas: 1) es el resultado de muchas pequeñas y descentralizadas decisiones estúpidas tomadas por gente normal; 2) entre esa gente están los que toman hipotecas 2/28, los ejecutivos que venden hipotecas de ese tipo (y los jefes de los mismos), y las corredoras de bolsa que transan y re-transan paquetes de deudas impagables (en estricto rigor, si bien los efectos se propagan más allá de aquel al que le revienta la burbuja, varios intermediarios están hoy mejor que antes gracias a la especulación); 3) el patrón común de estas decisiones estúpidas tiene que ver con el descuento exponencial que sufre la función de valor en el tiempo. Continue Reading »

Decisiones cotidianas
Economía
Evolución
Neuroeconomía
Racionalidad acotada
por René San Martín

Comments (5)

Permalink

Independencia del orden y efecto de comparabilidad

Uno de los principios de la teoría de la decisión racional que resultan más violados en la investigación del comportamiento real, es el de independencia del orden. En términos básicos este dice que, para una colección de cuatro opciones A, B, C y D, si la probabilidad de elegir A entre A y C ( Pr[A|{A,C} ) es mayor o igual que la de elegir B entre B y C ( Pr[B|{B,C} ), entonces la probabilidad de elegir A entre A y D ( Pr[A|{A,D} ) es mayor o igual que la de elegir B entre B y D ( Pr[B|{B,D} ).

Pr[A|{A,C} ≥ Pr[B|{B,C}, luego Pr[A|{A,D} ≥ Pr[B|{B,D}

Dicho así parece extraño que el comportamiento efectivo difiera, o al menos pueda llevarse a diferir, de este principio. Mal que mal, llevándolo a un ejemplo simple, parece obvio que si la probabilidad de elegir un Ferrari entre un Ferrari y un Toyota es mayor o igual a la de elegir un Ford entre un Ford y un Toyota; la probabilidad de elegir un Ferrari entre un Ferrari y un Opel debiera ser mayor o, en los casos más raros, igual a la de elegir un Toyota entre un Toyota y un Opel.

La realidad parece ser distinta, sobre todo cuando las etiquetas de las opciones no portan información como la del ejemplo de los autos (sobre valor y estatus), y/o cuando, como en la mayoría de los asuntos cotidianos, no existen métricas claras para evaluar las opciones presentadas.

He aquí un ejemplo de bar (caso real de coloquio con amigo que hace poco recobró su condición de soltería… y ya quiere perderla). Para efectos didácticos pensemos que son dos las dimensiones a evaluar de cuatro mujeres que le interesan: “belleza” e “inteligencia”. Continue Reading »

Decisiones cotidianas
Economía
Racionalidad acotada
por René San Martín

Comments (0)

Permalink

Neuroeconomía: Hacia una relativización del concepto de Maxi/Minimización dentro de la ciencia económica

Fueron los neoclásicos los que formalizaron, matemática mediante, los modelos económicos (de equilibrio parcial y de equilibrio general) que han perdurado hasta la actualidad. Aportes desde Jevons, Walras, Marshall y Pareto, entre otros, consolidaron -durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX- la base de la ciencia económica que hoy se estudia en las universidades, que supone en los seres humanos una racionalidad maximizadora de beneficios / minimizadora de costos bastante extrema, siempre en lo que respecta a nuestra tarea de tomar decisiones económicas en función del dilema recursos escasos versus necesidades infinitas.
Las herramientas matemáticas (derivadas, integrales, ecuaciones diferenciales y en diferencia, etc.) fueron sumamente útiles para formular las hipótesis y de ahí aplicar las deducciones (método hipotético-deductivo), que si bien forzaron “un poco” la verdadera psicología humana –no existían los desarrollos en neurociencias que hay ahora, hay que reconocerlo-, le dieron rigurosidad científica y poder predictivo a nuestra naciente ciencia.Tras una introducción a la historia de la moderna ciencia económica, en este artículo se toco los siguientes temas:

..Sobre cómo decide el ser humano real, no el de la teoría económica.
..¿Qué implican estos nuevos descubrimientos en neurociencias?
..Un posible cambio de paradigma si los hallazgos de las neurociencias se aplicaran a la teoría económica. Continue Reading »

Economía
Neuroeconomía
por Sebastián Laza

Comments (1)

Permalink