¿Por qué ateo y no agnóstico?

nomo1 Ateísmo y agnosticismo muchas veces se confunden y se utilizan como sinónimos o en ocasiones el segundo se utiliza como una manera más “educada” de autodefinición cuando de escepticismo de divinidades y/o deidades se trata. Lo cierto es que existen diferencias sustanciales entre ambos. He aquí una revisión de estos términos y de sus distintos alcances a propósito de entidades creadoras y supra-naturales.

Siguiendo lo que Dawkins postula en “The God Delusion”, muchas veces el agnosticismo se ha tomado como la manera más sensata de plantearse frente a la pregunta de si efectivamente existe o no un Dios en el sentido teísta del término. Es decir, frente a la pregunta de si efectivamente en algún lugar existe una entidad supra-natural que es la creadora de todo lo que conocemos, que es capaz de interferir en el curso de las acciones y que lee, cual libro abierto, nuestros pensamientos. La respuesta aparentemente sensata desde el agnosticismo es “ya que es imposible asegurar la existencia y la inexistencia de Dios, ambas opciones en son equi-probables.”

En primera instancia la respuesta parece adecuada, ya que efectivamente es complejo probar, en el sentido científico del término, la inexistencia de esta entidad supra-natural. No obstante, la respuesta es algo ingenua si se toma en consideración la noción de probabilidad. Dawkins, en el capítulo “The Poverty of Agnosticism”, sostiene que al considerar la idea de un dios como una hipótesis científica y al someterla a análisis como tal, efectivamente no existe evidencia alguna que nos lleve a atribuir un porcentaje de probabilidad decente, evidentemente nada cercano al 50% agnóstico, a la existencia de dios. En relación a evidencia o argumentos a favor que apoyen la hipótesis teista basta mirar lo que algunos han llamado los “argumentos de existencia” o “las 5 vías” de Tomas de Aquino. Citare en honor a la simpleza sólo uno de ellos para dar una idea, ya que efectivamente todos son de la misma calaña. El argumento The Unmover Mover versa así: “nada se mueve sin un previo impulso. Esto nos hace retroceder hasta donde el único escape es Dios. Algo tiene que haber hecho el primer movimiento, y es a ese algo lo que nosotros llamamos Dios”. Simpática retórica ¿no? Sin embargo es evidente que nada hace suponer que ese Dios es inmune a la regresión, incluso más allá de la arbitrariedad que parece terminar con la regresión al infinito en un punto X con un nombre con mayúsculas.

Volviendo al punto, el agnosticismo se hace insostenible, o por lo menos insuficiente, considerando que la teoría teísta cuenta con una rival muy potente. Esto ya que contamos con una explicación por lejos más probable, que a la luz de la evidencia nos explica la vida que conocemos y la sofisticación que algunas especies han alcanzado en un proceso gradual y caótico, a saber la evolución. En este sentido la imposibilidad de refutar lo irrefutable, la imposibilidad de refutar a dios popperianamente hablando (es decir, no por la gran cantidad de evidencia a favor, si no por que lo espurio de la teoría), no es nada parecido a un argumento de defensa para la “hipótesis de Dios”. Como planteó Russell, no tendríamos porque sentirnos “agnósticos” ante la teoría de que una tetera invisible orbita la tierra, sólo por el hecho de que no la podemos ver.

De esta manera no parece haber nada espurio o arrogante en plantearse como ateo. Me parece que Dawkins hace un punto interesante en cuanto a quitarle una especie de carga negativa a la idea de ateismo dando una respuesta bastante gruesa ante la contrapregunta que siempre se enarbola cuando de ateismo se trata “¿Por qué ateo si no puedes comprobar que Dios no existe?” Claro que no es posible, como no se puede con el tema de la tetera (a todo esto excelente ejemplo y objeto el elegido por Russell) y claro que es una teoría innecesaria desde la evidencia, y dañina desde las consecuencias que ha tenido por atentar contra la posibilidad de pensamiento crítico, contra la educación (véase el caso del creacionismo v/s evolución en USA) e incluso anticoncepción (véase el lobby eclesiástico en Chile por este tema) y, claro, las constantes guerras en nombre del no-ser hasta hoy en día.

Sólo para terminar dejo una excelente frase de Douglas Adams, escritor y guionista inglés fallecido no hace mucho:
“Isn’t it enough to see that a garden is beautiful without having to believe that there are fairies at the bottom of it too?”

Algo así como:
“¿No es suficiente con observar que un jardín es bello sin tener que creer que en su interior viven hadas?”