“El más profunda e incesamente condenado, proscripto, excluido, maldecido, prohibido, exiliado, ignorado, suprimido, reprimido, estafado, bestializado y difamado entre todas las Cosas Condenadas es el ser humano individual.
Los ingenieros sociales, estadísticos, psicólogos, investigadores de mercado, terratenientes, burócratas, capitanes de la industria, banqueros, gobernadores, comisarios, reyes y presidentes están permanente forzando a esta Cosa Condenada a encajar en moldes cuidadosamente preparados, irritándose constantemente cuando la Condenada Cosa no inserta en la ranura que se le ha asignado. Los teólogos lo declaran pecador e intentan reformarlo. Los gobernadores lo llaman criminal e intentan castigarlo. Los psicólogos lo rotulan como neurótico e intentan curarlo. Y aún así la Condenada Cosa seguirá sin encajar en sus ranuras”
{ 2009 03 24 }

Claudio | 25-Mar-09 at 9:35 am | Permalink
Muy bella frase, me recuerda a la idea que apela Dawkins en el prefacio de “the God Delusion” cuando se refiere a los ateos como “pensadores independientes”… creo que la idea de “humano individual” apunta en esa dirección, aunque la frase de Dawkins se circunscribe al ámbito netamente religioso…
Cito la frase ya que además de contener esta idea plantea algunas otras interesantes…. Al hablar de lo difícil que parece ser reunir a ateos como una masa que pueda contrarrestar la influencia que ejercen los creyentes en la política Estadounidense dice:
“… organizar a los ateos ha sido comparado a pastorear gatos, porque ellos tienden a pensar independientemente y no aceptarán ninguna autoridad. Pero un buen primer paso sería construir una masa crítica de aquellos dispuestos “a salir”, de paso estimulando a otros a hacerlo. Aún si ellos no pueden ser pastoreados, gatos en suficiente cantidad pueden hacer un montón de ruido y no pueden ser ignorados.”