¿Cuanta gente murío en los atentados a Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001?. Las cifras oficiales dicen 3.016, incluyendo a los 19 secuestradores, las otras 246 personas que iban en los 4 aviones (pasajeros y tripulación), 125 muertos en el pentágono, y 2.602 muertos y 24 desaparecidos en las torres. Pero hay más…
Comparando mes a mes con el año 2000, el 2001 se había producido en promedio 0,9% más de muertes mensuales en carreteras… en los meses previos a la caída de las torres. Durante los 3 meses siguientes, el descenso en la demanda de vuelos aereos se asoció a un gran aumento del tráfico vehicular por las carreteras de E.E.U.U.; redundando en un 2,9% más de muertes en carretera durante el periodo octubre-diciembre 2001, comparado con el mismo en el 2000 (Gigerenzer, G. 2004). Ese aumento de un 2% sobre la línea base definida por los meses anteriores a septiembre, corresponde apróximadamente a 350 personas muertas por una mala decisión propia o ajena (evitar, ellos y/o aquellos con los que chocaron, el “riesgo” de volar). Y estas 350 personas son 104 más que la suma de pasajeros y tripulantes muertos en los aviones el 11/09/2001. Consecuencia del efecto que ejercen eventos con grandes consecuencias e impacto noticioso, si bien extremadamente baja probabilidad, sobre la “mente-cerebro”.
Alguna vez se le preguntó a unos estudiantes “¿Si van al medio oriente, de que deben preocuparse más?, a) de los atentados suicidas; b) de abrocharse el cinturón de seguridad al subirse a un auto“…. Mejor no seguir la opción de la mayoría (como tantas veces), en todos y cada uno de los sitios del mundo donde hay autos, sigue siendo muchísima más la gente que vuela por los parabrisas, que la que es volada por atentados.
Para casos de emergencia revisar: Gigerenzer, G. (2004) Dread risk, September 11, and fatal traffic accidents. Psychological Science, 15, 286–287.
{ 2008 03 26 }

Brainy | 27-Mar-08 at 3:37 pm | Permalink
Hola:
He tenido recientemente la ocasión de ver a Gigerenzer en una conferencia y precisamente mostró estos datos que comentáis. Es muy ameno dando charlas pero me parece excesivamente parcial en el papel de la intuición sobre la toma de decisiones, de hecho tiende a pasar de puntillas sobre los trabajos de Tversky y Kahneman sin siquiera nombrarlos. Hace poco comenté esa charla en el blog.
Un saludo y buen post.
Germánico | 28-Mar-08 at 9:56 am | Permalink
Ciertamente subestimamos el peligro de la carretera, pero ya no sólo por comparación con el de un atentado terrorista en un avión, sino simplemente con el de viajar en avión, a secas. La probabilidad de matarse en un accidente de avión es mucho más baja que la de hacerlo en uno de automóvil, y, sin embargo, muchos padecen una fobia desmedida al primero (yo, cuando se despega y se aterriza me acojono un rato).
Nuestros instintos son instintos de tierra. Cuando uno tiene los pies en la tierra, o, en el caso del coche, se mueve a una altura baja con respecto a la tierra, no teme tanto. También influyen la proporción respecto a/y el control que tenemos sobre el vehículo: no es lo mismo llevar uno el control de un auto, en el que además tiene todo a la vista y está hecho a su medida, que ser llevado en una cabina gigantesca por otros a los que ni siquiera se ve.
Desde luego si el escenario de nuestra evolución hubieran sido largas carreteras y nosotros hubiéramos necesitado conducir por ellas en coches para sobrevivir, a estas alturas probablemente seríamos todos muy cautos y muy temerosos con los fallos al volante. Pero la gente tiende a confiarse en demasía, se arrellanan en el sillón del auto, se ponen la música y hasta se fuman un puro, y todo a ciento y pico por hora.
Cesar Benavides Cave | 28-Mar-08 at 3:38 pm | Permalink
Bueno me parece que la cifra de muertos ha quedado corta, pero si los norteamericanos no desmieten las cifras oficiales habrà que creerles