Coste de oportunidad


Escuché por estos días una conferecia TED de lo más simpática, dictada por Barry Schawartz, acerca de su libro The Paradox of Choice. En el mismo, y en la misma, Schawartz crítica, con humor sociológico, lo que llama el dogma de la cultura occidental moderna:

Que es necesario maximizar el bienestar; que esto significa maximizar la libertad; que ésto significa maximizar las posibilidades de elegir y el número de opciones para cada elección“, es decir, el dogma de que mayor poder de elección significa mayor libertad, y mayor libertad mayor bienestar.

Schawartz, apelando a ejemplos cotidianos, argumenta que la abundancia de opciones genera tanto “estrés”, que nos hace “miserables”.

Mi ejemplo favorito es el que cuenta en referencia a las ocasiones en que acompaña a su esposa a comprar ropa; tras probarse 8 distintas opciones y consultarle a él por como le queda cada una, elije una, pero la duda de haber o no tomado la decisión correcta le genera más “infelicidad” que la “felicidad” que conlleva la prenda elegida… “ella queda insatisfecha y yo cabriado”.

Ahora, lo señalado por Schawartz tiene un buen soporte en el concepto microeconómico de Coste de Oportunidad: la opción elegida puede asociarse a una ganancia en bienestar, pero se asocia también a un costo referido a la no obtención de la satisfacción que las demás opciones pudieron brindar.

En etología un ejemplo claro es la elección con fines reproductivos que hace una hembra entre los machos disponibles; supone la ganancia de la reproducción misma, multiplicada por el valor relativo del genotipo del macho, pero supone el costo asociado a la pérdida de todas las oportunidades reproductivas por el período de tiempo de gestación (al menos).

En ciencia cognitiva existe un problema muy relacionado, referido a cómo los organismos alternan adaptativamente entre comportamientos explorativos (”exploración de distintas opciones”) y explotativos (”extracción del máximo beneficio posible de la opción elegida”); este artículo plantea un modelo interesante.

En el tipo de sociedad que describe Schawartz el dibujo de arriba presenta un buen ejemplo. Seguro que se les ocurren más, están por todas partes!!, muchas de las conversaciones en que participamos diariamente tienen un guión parecido.