Neuroeconomía y consumo

En una de las investigaciones valiosas hechas en neuroeconomía para examinar la conducta real de las personas al comprar, Knutson, Loewenstein y otros observaron y analizaron, mediante imágenes cerebrales, a personas incurriendo en una situación de compra en forma concreta. Es tan buena la recepción que ha tenido este estudio, que algunos inclusive sostienen que es el más importante publicado hasta el momento (agosto de 2007) en materia de neuroeconomía aplicada al consumo.

¿En qué consistió en estudio?
Veintiséis adultos participaron en el mismo, cada uno con US$ 20 para gastar en determinados productos, que luego les serían enviados a su casa en caso de compra. Y si ellos elegían no hacer ninguna compra, se podían quedar con el dinero. Los productos y sus precios aparecían en una pantalla de computadora que los participantes podían ver mientras eran escaneados sus cerebros.
Los investigadores encontraron que, cuando los participantes iban observando los atributos de cada producto, una región cerebral subcortical llamada núcleo accumbens se activaba –esta región es asociada con la anticipación de placer o de algo agradable, que gusta. Sin embargo, cuando las personas iban advirtiendo los precios excesivos de determinados productos, sucedían dos cosas adicionales: la región cerebral conocida como ínsula se activaba y la corteza pre-frontal medial se desactivaba. Recordemos que la ínsula es un área cerebral que se activa ante situaciones que la persona observa como injustas, o desagradables; mientras que la corteza pre-frontal está relacionada con el balanceo de ganancias vs. pérdidas.

Conclusiones
Mediante el estudio de cuáles regiones cerebrales se activaban, los autores fueron capaces de predecir exitosamente si los participantes decidirían comprar o no. Activaciones de las regiones asociadas con la preferencia por el producto y con el ponderar ganancias y pérdidas indicaban que una persona decidiría comprar un producto. Por el contrario, cuando se activaba la región asociada con precios excesivos, los participantes elegirían no comprar dicho producto.
Un aspecto significativo del estudio es que el escaneo cerebral predice la conducta del consumidor casi tan bien como las intenciones de los consumidores ex ante el experimento (se podría asociar a un estudio de mercado), mostrando que los estudios de mercado neuro pueden ser sustitutos perfectos de los estudios de mercado usuales, y aunque si bien más caros, seguramente menos sesgados.

Artículo completo en:
B. Knutson, S. Rick, G. Wimmer, D. Prelec, G. Loewenstein (2007) Neural predictions of Purchase. Neuron 53, 147 - 157.